
La tradición es una fuente de las normas. Aquellos actos sociales que se repitieron constantemente a través de la historia dieron el salto y se convirtieron en una categoría, de allí se desprende la norma que luego servirá de pauta.De igual modo la mayoría de nuestros ritos sociales tiene un protocolo que está íntimamente vinculado a la naturaleza de los mismos. En occidente el blanco y los matices claros son sinónimo de pureza, siendo el matrimonio un acto esencialmente puro y voluntario utilizamos por lo general el color blanco y otros colores claros en las invitaciones de boda, el vestido de la novia, las flores del altar, etc.
A las invitaciones que utilizan estos colores y respetan formas convencionales podemos llamarlas Invitaciones Tradicionales, no por ello aburridas o simples. La combinación de formatos, texturas, fuentes y accesorios harán que sin salir de lo más tradicional nuestra invitación sea inolvidable, aquí unas muestras.
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